La leyenda de terror del Ahorcado

 


Esta leyenda de terror se conoce desde hace muchos años y se relaciona mucho con los casos de suicidios de personas ahorcadas, se dice que el ahorcado es aquella persona que murió en pecado y no puede descansar en paz.

Las historias de la aparición del ahorcado son muchas, la más común es aquella donde existe un suicidio y el alma de la persona sigue vagando en pena atormentando a quienes rodean el lugar donde murió.

La primera historia que se conoce del ahorcado habla de un hombre que descubrió que su novia le era infiel y por eso le quitó la vida, luego del desespero por lo que hizo, él también decidió quitarse la vida haciendo uso de una orca en la habitación más oscura de su casa. Luego de esto, todas las personas que trataban de vivir en el lugar o sus alrededores, podían sentir la extraña presencia del ahorcado, esta alma en pena emitía sonidos muy extraños tratando de atormentar con su lamento, quienes aseguraban haberlo visto, lo describen como un hombre deprimido que vaga vestido de blanco con una vela encendida. Las personas aseguran que está pagando la pena por todo lo que hizo y hasta que no la cumpla no podrá descansar en paz.

Quienes ven al ahorcado tienen muchas pesadillas porque él va a atormentar la vida de otros, para liberarse del ahorcado solo hay que tirar un vaso con agua en el lugar donde lo presenció.

La niña nueva

Fue en aquellos tiempos cuando la gente no sabía de malicia y los chicos podían quedarse jugando fuera de casa hasta el filo de la media noche. Eran alrededor de veinte niños del vecindario a los que se les podía ver correr de un lado a otro de la calle, internándose en los patios de las casas jugando al escondite.

El ambiente era perfecto, el alumbrado público aun no existía, y los coches no circulaban mucho por esa avenida, así que la única luz que había era la de las casas, y en aquellos terrenos baldíos o casas abandonadas, solo estaba la luna para alumbrar su camino.

Había un chico que no hablaba, no porque no pudiera, si no porque simplemente no le interesaba, solamente decía lo que había que decir, y cuando había que decirlo, lo cual no ocurría muy seguido. Esa noche mientras estaba escondido tras un arbusto, salió muy enojado a terminar el juego, se negaba a continuar porque la niña nueva no se le despegaba ni un momento. Todos se miraron con asombro, y le hicieron saber que esa noche, jugaban los mismos de siempre, que no había ninguna niña nueva, pero aun así se marchó.

Los demás continuaron el juego, pero esta vez algo había cambiado, se sentían observados, una agitada respiración les soplaba en la nuca mientras estaban encorvados en un rincón.

Pero chicos son chicos, y se negaban a terminar su jornada de juegos antes de tiempo, hasta que observaron un resplandor rojizo venir tras de una casa, todos fueron hacia allá a ver de qué se trataba, y ahí estaba la niña nueva…aquella de ojos rojos como el fuego, de cabellera negra y pálida cara, con enormes unas enormes garras y sonrisa macabra, les anunciaba que esa noche, la hija del demonio jugaría con ellos.

La mujer del velo

Esta leyenda de terror habla de una mujer llamada Ana, y su historia con un Don Juan muy afamado de la época, Luís, un tipo conquistador, embaucador, mentiroso y aprovechado.

Ana, como muchas otras, se enamoró locamente de él, de tal forma que cuando Luís perdió el interés en ella, Ana se suicidó por amor, por ese amor verdadero que creía haber vivido. No sin antes jurar que se lo llevaría con ella para estar juntos en la eternidad.

Luis sin embargo, siguió con su vida, salía por las noches en busca de diversión, y en ciertas ocasiones veía la silueta de una mujer hermosa que caminaba rápidamente y se escondía de él. Aquella mujer de cuerpo divino llevaba siempre un velo negro en señal de luto. Él quería acercarse, pero ella se alejaba más y más, hasta perderse en los callejones, el hombre pensaba que iba a morir de amor si no lograba alcanzarla.

Al paso de una semana; fecha en la que su difunta amante suicida cumplía un año. Rumbo al panteón, la silueta de aquella bella mujer apareció en su camino, pedía a gritos ayuda dentro del cementerio, y él se apresuró en busca de la dama.

Esta al verlo le dijo: -Gracias al cielo, alguien me ha escuchado- el caballero galamente pregunta sobre su estancia en el panteón y ella responde: -vengo a ver a mi hermana, hoy cumple un año de muerta, un mal hombre la enamoró y ella se mató por él. ¿Qué crees que se merece el barbaján?- por agradar a la dama contestó: -Merece ser enterrado vivo con la mujer a la que hizo sufrir para que ella lo pueda amar- y ella respondió: -Pues que así sea-, la joven descubrió su rostro y lo tomó de la cintura, el hombre permanecía inmóvil por la impresión de estar siendo sujetado por un cadáver, aunque su cara estaba carcomida por los gusanos y estos circulaban por los huecos donde deberían estar los ojos, él la reconoció como su amante muerta, la dulce Ana, que lo hundió en la tierra, cumpliendo así su juramento, de llevarlo con ella para estar juntos por toda una eternidad.

Cuentos cortos – Mientras dormía

Había escuchado muchas personas decir que: «Se les había subido el muerto mientras dormían» y me parecía algo poco creíble, pensaba que era simplemente algún tipo de padecimiento psicológico, convertido en cuento de terror para asustar a los niños pequeños.

Pero una noche, cuando llevaba un par de horas dormido, sentí un enorme peso sobre mí, me oprimía el pecho con fuerza, me aplastaba tanto que sentía los resortes de la cama picándome el cuerpo. Extrañamente no podía abrir los ojos, sabía que estaba despierto y que algo raro sucedía, pero mis ojos parecían llenos de pegamento.

Tampoco pude gritar por más que lo intentaba, mi cuerpo estaba tenso de tanta fuerza que aplicaba para poder quitarme aquello de encima, llegó el punto en que hasta me dolía, por fin conseguí un movimiento algo torpe, mi cuerpo se sacudió con fuerza y algo cayó al suelo, el chillido que emitió me hizo despertar.

Corrí a encender la luz, y alcance a ver una sobra que se reflejaba en la pared, mientras algo salía por la ventana. Muy confundido por lo que había pasado y por nunca haber creído en lo sobrenatural, cerré la ventana, puse las cortinas en su lugar e intenté dormir de nuevo. No pude hacerlo, porque mi corazón latía a un ritmo que no había experimentado jamás, y sentía sobre mis hombros una gran pesadez, sin duda, estaba siendo observado, pero no sabía por quién o por qué.

Sin darme cuenta el sueño me atrapó, y al poco tiempo, tuve la sensación de estar cayendo, algo me había jalado de la pierna y tumbado de la cama, para arrastrarme un par de metros cerca de la ventana.

Sé que fue real, no es un simple cuento de terror, algo vino por mí una noche mientras dormía, estoy completamente seguro, porque me dejó como recuerdo una de sus garras, incrustada en mi pierna. El día que vuelva, lo estaré esperando y le daré batalla.

La leyenda de la chica

cuento corto la chica de 16

Cuenta la leyenda que existía una chica que apenas tenía 16 años, y ya por eso ella misma pensaba que era lo suficientemente madura como para tomar decisiones por sí misma, con sus padres siempre se rebelaba, salía a escondidas a pesar de que sus padres se lo prohibían, siempre llegaba tarde por la noche y así en repetidas ocasiones. Esta chica tenía un novio, aunque sus padres no lo sabían ella quedaba siempre con él a 2 calles de su casa. Una noche tenían que ir a una fiesta, tanto él como ella lo esperaban con ilusión.

Llegó ese día, había muchísimo alcohol y ya había jóvenes borrachos, no tuvo que pasar mucho tiempo para que tanto ella como él empezaran una fuerte discusión, él chico a los pocos minutos se puso a tontear con las demás chicas, y es que a pesar de que ella era una rebelde se entristeció de ver lo que estaba haciendo su ex novio. Al final la chica fue metida al coche por su ex novio, ya que en la fiesta ella le estaba montando un escándalo bien grande y no paraba de gritarle.

De camino a casa una fuerte luz les enfocó de frente, de pronto se escucho un estruendo terrible, parecía el impacto de un meteorito, pero fue un impacto frontal con otro coche. Cuando llegó el equipo de emergencia vio que la chica todavía seguía con vida, a su lado una enfermera le sujetaba la cabeza cuando de repente dijo; Dile a mis padres que me perdonen, les quiero mucho.

El doctor consternado le preguntó a la chica si la conocía, ella respondió, imposible, la pareja que ha muerto en el otro coche eran sus padres, habían ido a buscarla.

Proximamente más cuentos cortos.