Cuidado con los Ángeles

Cuidado con los ÁngelesDoña Rosa era una mujer amante de las lecturas esotéricas, nunca había visitado un brujo o santero, pero si le encantaba leer y conocer acerca de la luna y su influencia en los seres y elementos de la tierra, las pirámides y los ángeles. Este último tema le apasionaba al extremo de soñar con conocer su ángel de la guarda, ya que en varios lugares leía que existen muchas maneras de conocer nuestro ángel de la guarda, pero ningún ritual le funcionaba.

Ese día, buscaba en una librería a las afueras de la ciudad un libro que le proporcionara el ritual real para conocer ángeles, nunca había ido a esa librería, pero en cuanto le mencionaron que tenía muchos libros antiguos no lo pensó dos veces. Mientras ojeaba algún libro, un hombre bien vestido, de traje y zapatos lustrados se le acercó y le dijo:

  • ¿Busca conectarse con su ángel de la guarda? Yo entré en contacto con el mío, alejó las malas influencias de mí y hoy vivo en paz y con éxito en todo lo que emprendo.

    La mujer no había captado el mensaje, pero el hombre le señaló un pequeño libro, sin tapa, muy, muy viejo, en uno de los estantes, y le dijo:

  • Página 15.

    Doña Rosa corrió con el libro, pagó y salió disparada a su casa.

Una vez en casa, llegar y preparar el ritual fue una misma cosa. Ya tenía todo tipo de velas, aromas, monedas, anillos, péndulos… Así que cumplió al pie de la letra con las oraciones, frente a un espejo tapado por una sabana blanca y al destaparlo…

Un ángel, de una belleza indescriptible le sonreía, le estiró un brazo y ella emocionada por lograr al fin contactar a su ángel de la guarda, le estiró la suya. No lo notó, pero la mano del ángel al salir del espejo ya no era ni una mano ni un brazo bello, era una piel pálida y con algo parecido a las escamas de los peces. El “ángel“, entonces la haló con mucha fuerza y con tiempo apenas de gritar, Doña Rosa se sintió absorbida por el espejo, mientras el ángel, el ser repugnante con piel escamosa y rostro humano, salía del espejo. Desde dentro del espejo tuvo tiempo para llorar unos segundos por haber sido vehículo para traer a un demonio a la tierra. Su llanto duró poco, el demonio rompió el espejo de un manotazo y se quedó entre los vivos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *